The Alchemist cap 3

By El observador
published November 22, 2020
9949 words
Summary

Erick pays the consequences for his carelessness by forming a strange alliance and expresses new kinds of sensations with his abilities.

Capitulo 3.

Estaba en shock ¿Qué tanto había ocurrido mientras yo no estaba? ¿exactamente quien era ese sujeto y porque se estaba besando con Alan?.

Lo primero que hice fue alejarme, alejarme un preocupado mientras no perdia la vista de aquel suceso. Alan y aquel hombre continuaron besándose un rato y yo trate de observar mas al hombre tratando de identificarlo, pero era la primera vez que lo veía. Esperé unos segundos en silencio y lo único relevante de lo que me pude percatar fue que el hombre joven al final le susurro algo a Alan y se marchó.

Aun después de que aquel hombre se marchara yo espere algunos segundos, para mi sorpresa, Alan después de un rato parado afuera como estatua volvió a entrar dentro del almacén. Con mas seguridad y confiado en que el otro hombre se había marchado ahora y me dirigí al almacén y entre. Una vez adentro observe las cosas de los alrededores. No había nada raro por lo que saque la foto que había tomado de los eventos anteriores dejándola en la mesa y me acerque a Alan que se encontraba en aquel estado común suyo.

Lo observe detenidamente, tratando al principio de encontrar alguna anormalidad en su estado, pero como la habría hecho antes, el no reacciono ante ninguna cosa que hiciera en frente de el.

“…Alan ¿me escuchas?” Pregunte en un tono inseguro.

“Si” Respondió el en un tono que sin saber porque, pero me resultaba extraño.

“Alan, ¿Qué estabas haciendo hace un momento con aquel hombre?” Pregunte llenado directo al grano.

Algo extraño paso, el rostro distante de Alan después de mi pregunta pareció enfocarse y me volteo a ver con una claridad que me inquieto. De repente el llevo sus manos a mis hombros y acercándose a mi susurro en mi oreja “El llegara en unos momentos”.

Sin entender nada de lo que estaba sucediendo, aquel extraño tono de Alan nada parecido al que había utilizado antes me tenia aterrado, realmente creí que quizás de alguna forma se había recuperado completamente.

Hiba a decir algo tratando de justificarme de alguna forma, pero antes de poder hacerlo, una voz desde la puerta sonó.

“Tranquilo, tranquilo. Por aquella expresión pálida tuya puedo suponer que crees que Alan salió del estado que lo dejaste o algo parecido”

Confundido voltea a mirar el origen de la voz y justo en la entrada de la puerta estaba aquel hombre que había visto hace un rato, mirándonos con una sonrisa. Ahora con la luz de adentro podía observarlo mejor. Tal y como me había percatado antes, el parecía tener una edad similar ala mía, su pelo era largo y de un color oscuro y las puntas estaban teñidas de azul, su piel era clara y sus ojos de un azul fuerte. Era delgado, pero en ese momento y con aquella expresión demostraba tanta seguridad que realmente me puse nervioso.

“¿¡Quién eres tu!?” Pregunte con una mezcla de confusión, terror y molestia.

“¡Oye, oye! No hay necesidad de estar alarmado o levantar tanto la voz. No vine aquí con la intención de hacerte daño. De hecho, apártate Alan.”

Después de decir aquello, Alan me soltó y se aparto a un lado.

“¡Alan! ¡Atrapa a ese tipo!” Dije en una voz fuerte, pero Alan no reacciono ante mi orden.

“Te vuelvo a repetir, no levantes tanto la voz. Alan no va a escucharte ahora, y si quisiera podría ordenarle a el que te mandara a dormir si sigues poniéndote pesado.”

Aquellas palabras me alarmaron, estaba tan preocupado y confundido, que no podía tratar de pensar como es que se había encargado de impedir que Alan me obedeciera.

“¿Qué es lo que quieres de mi? ¿Quién eres?” Pregunte nervioso.

“¡Por fin me puedo presentar correctamente! Mi nombre es Ducka, soy el novio de Alan”

“¿Novio? ¡Alan es Hetero, no tiene sentido que tenga novio!”

“Bueno… si te soy sincero empezamos a andar hoy en la mañana” Dijo el hombre mientras soltaba unas ligeras carcajadas. “Tengo que admitir que estoy impresionado, no indagare mucho sobre el como descubrí el estado en el que dejaste a Alan, pero es algo increíble. Primero ¿Cómo diablos fuiste tan descuidado para hacerle un cambio tan grande de ese tipo y dejarlo suelto por ahí? Y segundo ¡Dios! ¿Realmente eres un Alquimista? ¡Eso es increíble! Conozco algunas personas de por aquí y no me costo mucho descubrir que eras.”

“¿De que diablos va todo esto? ¿Cómo lograste que Alan ignorara mis ordenes?”

“Bueno, si tuviera que describirme te diría que soy una persona de espíritu libre, un mentalista aficionado. Por medio de aquella cosa que le diste a Alan lo dejaste en un estado de trance peligrosamente permanente, lo único que tuve que hacer al descubrirlo fue por medio de algunos procesos, acomodar correctamente algunas cosas en su cabeza y listo. Soy bastante fanático del misticismo y cosas por el estilo por lo que tenia una idea de como hacer algo así por medio de la hipnosis.”

“Espera… ¿tu bloqueaste su estado por medio de la hipnosis?”

“Si te soy sincero, pensándolo más a fondo a mi también me sorprendió ¿soy tan así de bueno? El punto al que quiero llegar es que tuviste una suerte enorme porque fuera yo el que encontrara a Alan en ese estado, saqué un poco de provecho divirtiéndome con el sujeto, pero decidí investigar mas a fondo lo que le hiciste, sin decirle a nadie, para despues venir contigo.”

“…¿exactamente porque?” Pregunte en un tono mas tranquilo.”

“¿No es obvio? Primero que nada porque siempre fui un fanático de todo este tipo de cosas por lo que al saber que un alquimista había hecho esto no perdí la oportunidad de conocerlo. La segunda es para cobrarte el favor que te hice. Me encargue de que nadie se enterara de lo que le hiciste a Alan y incluso ingenie una forma para hacer que actuara normal, si quisiera podría decirle en este momento que regresara al estado en el que lo tenias. Mira, lo que quiero no es la gran cosa, incluso quiero que nos llevemos bien, estoy en una situación en la que necesito algo de dinero, y la verdad es que creo que tu me podrías ayudar.

“Bien… Supongo que no tengo de otra ¿exactamente que es lo que quieres que haga por ti? Te advierto que no soy nada bueno en la trasmutación, por lo que no puedo convertir cosas en oro, no puedo hacer cosas tan impresionantes”.

“¿Qué no puedes hacer cosas tan impresionantes? ¡Puedes doblegar permanentemente las mentes de las personas si quieres! ¿exactamente porque sigues aquí? ¡Con tus habilidades podrías conquistar a quien quieras y apoderarte de lo que quisieras!”

Las palabras de Ducka me dejaron pensado un rato, realmente nunca había valorado tanto mis habilidades, y la verdad es que con esmero si lo pensaba podía lograr cosas realmente devastadoras, pero realmente no me llamaba lo suficiente la atención, realmente lo único que ahora quería era experimentar todas las cosas que no había podido antes. Aunque la verdad es que hasta ese momento no había pensado antes realmente en lo que podía lograr si me lo proponía.

“Supongo que es algo del oficio, quedaran pocos, pero no soy el ultimo Alquimista por lo que tenemos una razón para no hacer algo como dominar el mundo o cosas asi. Además, supongo que quiero vivir mi vida disfrutando al máximo sin llamar la atención demasiado”

Ducka ahora pareció analizar un rato aquellas palabras, al final mostrando una sonrisa.

“Lo entiendo, como un espíritu libre entiendo que quieras vivir la vida evitando problemas. Ahora, lo que quiera pedirte… Sinceramente yo también quiero divertirme un poco, por lo que quiero que tu me des algunas cosas como las que utilizaste para dejar a Alan en ese estado, sacare de la forma mas discreta que pueda algo de dinero con eso y también me divertiré un poco. ¿Qué dices? Creo que de aquí podemos sacar una muy buena amistad.”

Ducka entro al almacén y empezó observar fascinado los alrededores mientras yo pensaba. La situación que yo mismo había provocado podría haber terminado peor y este era un castigo bastante aceptable y la verdad es que incluso podría intentar hacer algo, pero Ducka había logrado simpatizarme de alguna forma. Realmente antes no habia tenido ninguna persona que llamar amigo, por lo que la idea de alguna forma me ilusionaba.

“Escucha, realmente lo que ocurrió con Alan es un error que trato ya no volver a cometer, por lo que no creo poder darte algo así de fuerte… Pero supongo que si realmente juras bajo palabra que no me traicionaras de ninguna forma, yo estaré dispuesto a darte algunas cosas que provoquen el resultado que quieras, solo dime exactamente que deseas que provoque y yo me las ingeniare”

Ducka continuaba pasando la mirada por el almacén mientras repetía “mmm”.

“Si sabes que la cagaste y no quieres volver a cometer el mismo error es comprensible, pero si no te importa, como una forma de pago por adelantado me gustaría algo con lo que provocar un trance de ese estilo, quizás no tan fuerte, pero algo parecido. Así de esa forma tendré una garantía.” Dijo Ducka mientras llegaba a mi escritorio.

Pensé un momento si realmente había algo que pudiera darle, y al final recordé que aun me quedaban bastantes de los polvos que había usado hace un rato. De hecho pude haberlos utilizado en ese momento contra el, pero esta extraña posible relación me tenía intrigado.

“¡Woooou!” Dijo Ducka en voz fuerte mientras levantaba la fotografía que había dejado en la mesa. “No pierdes nada el tiempo ¿verdad? ¿Quiénes son estos dos sementales? ¡Se nota que los hiciste tus perras! quizás después vaya a visitarlos”

“Sobre eso, si realmente vamos a tener un acuerdo… Quiero que no te metas con nadie dentro de la mansión. Puedes hacer lo que quieras con las personas de afuera, pero déjame a mi este territorio ¿ok?”

“¿entonces realmente aceptas? ¡Perfecto! Claro que acepto, haz a todos los hombres de esta mansión tus zorras si así lo quieres, no hare nada dentro de la mansión.” Dijo Ducka mientras se acercaba a mi para darme ofrecerme la mano como una forma de cerrar el trato.

“Okey. Entonces tu te encargas obviamente de ocultar los efectos de Alan y cualquier cosas que hagas prometes hacerlo sin que llame la atención ni que me termine afectando” Dije mientras aceptaba y apretaba su mano.

Al final el acepto todos mis términos con una sonrisa, parecía que estaba muy emocionado por lo que cuando le di los polvos este me dio una especie de gatillo para poder activar y desactivar una personalidad de Alan. El gatillo era la palabra SERVICIAL y al decirla una vez podía hacer que Alan regresara a su estado de Trance normal y al volver a decirla actuaría como una personas normal con el agradable extra de que cualquier cosa extraña que hiciera seria ignorada por el. Sin mas que decir, Ducka se marcho con los polvos quedando que regresaría en unos días por un buen producto y yo me quede solo con Alan con quien de inmediato provee el gatillo.

“Servicial” Dije en un tono fuerte para probar los efectos.

Con satisfacción vi como los ojos de Alan llenos de aquella claridad simulada se esfumaban para dar paso a unos ojos nublados. “Bien” Dije entre risas. “Alan, hoy estoy algo cansado por lo que simplemente quiero dormir desnudo contigo, pero tienes que despertarte antes alas 5 y despertarme ¿esta bien?”

Alan no asintió, simplemente empezó a levantarse la camisa dejándome ver aquel increíble cuerpo que pese a lo poco que había pasado, ya extrañaba. Ambos nos acostamos en la cama sin ropa y mientras el se ponía a mi lado pude ver que su trasero estaba rojo, probablemente Ducka se había divertido demasiado con el, y de hecho explicaba porque antes no había querido sentarse. Dormí arriba de el y este me abrazo con una extraña calidez.


La agitación de alguien en mi cuerpo me hizo despertar. Cuando abrí los ojos, Alan estaba moviéndome para despertarme mientras aun yo estaba arriba de el. Con una sonrisa lo hice que se acercara y nos dimos un beso para que después lo pidiera que se vistiera. El lo hizo, y una vez vestido le dije que se marchara. Dije su gatillo y la claridad regreso a sus ojos, pero este se marchó. Parecía que incluso en un cambio de estado podía recordar ordenes de largo plazo. Recordando los problemas con el guardia de la mañana me puse calzoncillos y volví a dormir.

Cuando la luz del sol y el ruido de la mañana me obligaron a despertar, lo primero que vi al levantarme fue a Greg. Este parecía mirarme con un rostro ligeramente divertido.

“Bueno, procuraste no dormir completamente desnudo. Eso es algo ya” Dijo el en un tono burlón.

El tono y comentario de Greg quizás hubiera podio molestarme antes, pero después de lo ocurrido, por alguna razón me sentía positivo.

“Que bueno que por fin despiertas, hay algo de lo que te quiero hablar. Parece ser que hoy el señor Laudrec va a reunirse con uno de sus amigos, ambos suelen pasar el tiempo en el jardín por lo que tienes una oportunidad para hablar con el y pedirle ese adelanto”

La noticia de Greg realmente me sorprendió, realmente había olvidado con toda la emoción lo de la entrega, pero dado que una parte mas atrevida de mi quería ver a aquel atractivo hombre, me levante y vestí y me puse lo mas presentable que pude.

“¿sabes exactamente cuando llegara el señor Laudrec con su amigo?”

“Ellos tienen una especie de horario, aunque creo que este es una especie de día libre para ambos. Usualmente se reúnen cercas de la piscina ala 1 de la tarde, y por si te lo preguntas, son las 10.”

Complacido por las noticias me estire y después tome otro de los libros de aquella sección especial que había organizado para leer un rato. No se si leía con la intención de encontrar algo o simplemente pasar el rato, pero encontré algo que me dio una idea que realmente me atrapo.

Una vez mas comencé a sacar todos mis materiales y a trabajar en algo, Greg me miro interesado y pregunto “¿trabajo de ultimo momento?” y yo con una sonrisa le contesté “Algo parecido, un detalle de ultimo momento para darle una mejor impresión”.

Termine mi trabajo y al final como producto obtuve un liquido transparente al que como capricho le agregue un colorante rosa, puse el liquido dentro de una pequeña botella para esencias y lo guarde dentro de mi bolsillo. Aquello que había creado era el tan antiguamente pedio elixir del amor, solo que una versión modificada por mi, mucho más retorcida.

Cuando finalmente llego la hora, me despedí de Greg y Sali hacia donde recordaba estaba la piscina sin nada mas que aquel pequeño frasco. Realmente queria ir a arreglar lo de la entrega de los pedidos, pero solo quería quedar en una fecha especifica mientras de paso intentaba otra cosa.

Mientras caminaba por los hermosos jardines observando el alrededor, vi con curiosidad cerca de unos arboles a Alejandro dándoles arreglos. Con aquella brillante sonrisa el me saludo y yo me limite a igualmente saludarlo mientras continuaba avanzando, recordando con una sonrisa mas oscura todo lo que hicimos anoche.

Avanzando, finalmente vislumbre a lo lejos varias mesas blancas a un lado de la piscina y en una de ellas a dos hombres vestidos con traje platicando, uno de ellos al cual reconocí inmediatamente como el señor Laudrec. Avance con cuidado algo nervioso, pero cuando finalmente estuve lo suficientemente cercas, otro factor me sorprendió. El señor Laudrec se encontraba como siempre sentado en frente a una redonda mesa banca hablando con un hombre luciendo tan atractivo como siempre, pero el asunto era el hombre con quien hablaba. El otro hombre que aparentaba una edad igual ala del señor Laudrec vestía igualmente con un traje elegante, era un poco mas alto que su compañero y su cuerpo podía verse mas robusto. La piel de aquel hombre era de un color claro y tenia un cabello largo bien peinado de un color plateado por la edad junto a una frondosa barba bien arreglada. Pese a que ambos hombres parecían muy similares, el aspecto del otro hombre tenia un aire de rudeza que me embrujaba.

“Buenas tardes” Dije tratando de sonar lo menos nervioso posible ante la presencia de dos hombres tan imponentes.

Ambos dejaron de discutir y voltearon a verme, el amigo del señor Laudrec miro con especial interés.

“Oh, Eres tu Erick.” Dijo el señor Laudrec de una forma que me hizo sentir algo cuando pronuncio mi nombre. “Tenía pensado en algún rato libra ir a hablar contigo, pero realmente me ahorraste muchos problemas al venir aquí. Veras, Frederick, el es el Alquimista nuevo del que te hable” Dijo al final el señor Laudrec a su amigo.

“¿Oh? ¿es este muchacho el sustituto de Alquimista que tienes ahora? ¡Vaya! Luce bastante joven y mas animado, me imaginaba mas a un anciano de aspecto sospechoso” Dijo el otro hombre con una voz profunda para después soltar una carcajada. “Mi nombre es Frederick muchacho, soy un socio de Laudrec y también un viejo amigo”.

“Es un gusto conocerlo señor Frederick, mi nombre es Erick y como el señor Laudrec ya explico, soy un alquimista”

“Siéntate” Dijo el señor Laudrec ofreciéndome una silla.

Con mucho nerviosismo me senté junto a aquellos hombres tan atractivos.

“¿y bien? ¿Cómo te ha ido en aquel sitio donde te deje? Procuré que fuera un lugar espacioso donde pudieras llevar tus cosas y trabajar en paz además de que también puse varios guardias mas en la mansión para asegurarte”

“Bastante bien la verdad, agradezco mucho su consideración.” Guarde silencio unos segundos para encontrar las palabras de lo que quiera decir. “Disculpe señor Laudrec, aprecio bastante lo que hizo por mi y la verdad es que quería hablar de algunas cosas. Primero me gustaría arreglar un poco lo de las fechas de entrega, mi padre ya tenia avanzado su encargo por lo que no me costo mucho terminar el trabajo y quería saber si había posibilidad de entregarlo antes de tiempo. Por otro lado, también me gustaría hablar sobre cuanto tiempo mas voy a estar en este sitio”.

El señor Laudrec escucho atentamente todo lo que dije y solo hasta el final cuando terminé me respondió. “Veras, yo y tu padre teníamos esa fecha de entrega porque es el tiempo en el que vendo el tipo de telas que se creo con las aportaciones de tu alquimia. Una vez termina esa temporada hacemos otro tipo de tela para vender por lo que el producto que te pedí solo será utilizado hasta ese día. Y sobre el otro asunto, la verdad es que después de lo ocurrido seria mejor que permanecieras aquí adentro el mayor tiempo posible, las primeras semas aquí aun no podrás salir, quizás después de algún tiempo con una escolta podrías ir a algunos sitios…”

“¡Vaya! ¿ósea que vas a mantener tanto tiempo confinado a un chico de su edad dentro de este sitio?” Pregunto Frederick en un tono burlón.

“Soy consciente de que puede ser un poco sofocante esto, si el lo desea, solo tiene que pedirlo y con gusto se le traerán mujeres para hacerlo pasar mejor este confinamiento”

Las palabras del señor Laudrec me hicieron sonrojarme y Frederick al notarlo provoco en el una fuertes carcajadas. Aquella risa suya tan varonil realmente me excitaba.

Sin darme cuenta, el que parecía ser un mayordomo se acercó hasta donde estábamos y le susurro algo al señor Laudrec que lo hizo poner una mueca de disgusto.

El señor Laudrec se levantó y se disculpo con su amigo “Discúlpame Frederick, esos malditos vándalos han dificultado los otros negocios y voy a tener que ir a una reunión en otro sitio.”

“Asuntos de trabajo, sabes que yo mas que nadie lo entiendo. Oye ¿no te molesta si me quedo hablando con tu chico ¿verdad? Nunca conocí a tu otro Alquimista, y la verdad es que la oportunidad de hablar con uno es algo realmente excepcional.”

“No, no me importa, puedes hablar con el tanto como quieras, sabes que estas en tu casa por lo que puedes quedarte cuanto quieras, los guardias también lo saben” Después de decir eso, el señor Laudrec se puso un sombrero y se despido de ambos para marcharse dejándonos solos.

Ambos lo vimos marcharse y cuando finalmente ya no pudimos verlo, quede solo con aquel sujeto mayor tan varonil.

“Bueno, cuéntame un poco sobre ti chico ¿Cómo fue tu vida como Arcanista”? Pregunto el señor Frederick con curiosidad.

Yo lo ignore y pase mi mirada por los alrededores. Aunque lo que iba a hacer no era muy espectacular, la verdad es que nada me quitaba lo precavido después del incidente con Alan.

“No fue algo tan interesante” Dije con tono relajado mientras sacaba por debajo de la mesa aquella botella donde tenia el liquido rosado y me untaba bastante de esta en mi cuerpo como una loción.

“¿Enserio?” Pregunto confundido mientras aquel aroma extraño del liquido llegaba a sus narices. “Creo que aquí ocurre un error y por tu vida diferente consideras poco interesante lo que para muchos es algo fuera de lo común. No te contengas en detalles que consideres aburridos, la verdad es que cuando me entere que Laudrec tenia un Alquimista me emocione, una parte del muy joven yo que había olvidado que era entusiasta por la magia regreso y deseo conocerte”

Guarde silencio unos momentos. Con paciencia vi como poco a poco los ojos del señor Frederick parecían nublarse progresivamente, pero esta vez no completamente como los de Alan o Alejandro.

“¡Vaya! La verdad es que no somos tan interesantes, quizás en la antigüedad cuando el oficio aun se hacia con fuerza conseguíamos cosas increíbles, pero ahora no hacemos la gran cosa, ya sabe… Solo ingredientes para mejorar telas y pociones de amor” Dije con una sonrisa.

El señor Frederick se volvió a reír por mi comentario, pero en su piel empezaba a notar como se sonrojaba ligeramente.

“Por otro lado… ¿no le gustaría hacer algo más interesante que escuchar la aburrida vida de un alquimista?” Pregunte con una sonrisa pícara.

“¿mmm? ¿Qué tipo de cosa tienes en mente?” Pregunto interesado.

“Se me ocurre que quizás para ponerme de mejor humor usted podría… complacerme”

“¿complacerte? ¿exactamente de que forma?” Pregunto el con curiosidad mientras mantenía ahora esa mirada ligeramente nublada en sus ojos azules.

Moví la silla para acercarme más a el hasta ponerme a un lado suyo, y una vez estando a su lado, empecé a acariciar una de sus enormes piernas con mi mano, su cuerpo era tan grande que el solo acariciar aquella enorme pierna era realmente estimulante. Esto hizo que la respiración de el señor Frederick se volviera mas profunda. Al final y viendo que no se oponía a lo primero, empecé a acaricia su entrepierna con un rostro de victoria estando prácticamente ya pegado a el.

“Vaya… ¿quieres ese tipo de complacencia?” Dijo el señor Frederick con aun sus ojos medio nublados y un tono algo sorprendió “No me atraen los hombres… pero tu tienes algo que por alguna razón me hace querer, complacerte…” Dijo en un tono profundo que me puso más caliente.

Volví a mirar a todas las direcciones asegurándome de que no hubiera nadie observando. Aparte un poco la mesa y las sillas y después de eso me senté sobre las piernas del señor Frederick atrayéndolo a mi para comenzar a besarlo. Esta vez fue distinta a las demás ya que en esta ocasión el reacciono con mas normalidad y respondió mi beso al principio con duda para después ponerle verdadera pasión. El tenía un cuerpo verdaderamente enrome, y estar tan cercas de el me hacia oler aquella colonia elegante que traía. El poniendo sus manos detrás de mi cabeza me dio un apasionado beso que duro un largo rato. Tal y como el decía, quería de forma voluntaria complacerme tanto como pudiera.

Repentinamente el detuvo nuestro beso y nos separo “oye, no creo que este bien hacer esto aquí. No tengo problema con complacerte, pero no me gustaría que alguien indeseado me viera besándome con un chico”.

Con una sonrisa yo le di un beso en el cachete mientras que con una mano acariciaba su barba.

“Tienes razón, creo que deberíamos de ir a un lugar mas apartado. No muy lejos vi un lugar similar a unos vestidores, ¿Por qué no vamos hacia haya?"

El asintió y yo le di un beso para después juntos, tomados de la mano, ir a aquellos vestidores.

Cuando llegamos a los vestidores, abrimos la puerta y enteramos. Una vez adentro, el señor Frederick nervioso me pregunto que quería que hiciéramos ahora.

“Sabes, me es difícil aceptar que estas dispuesto a complacerme mientras llevas aquel traje tan elegante. ¿Por qué al menos no te quitas el saco y la camisa para lucir más dispuesto?”

“mmm, si… supongo que tiene sentido. Así podre lucir mas como alguien dispuesto a complacerte” Dijo mientras comenzaba a quitarse su saco y camisa.

Poco a poco me rebelo su cuerpo y cuando finalmente se había quitado todo lo de arriba, me fue imposible no sentirme intimidado por aquel poderoso abdomen de lavadero. Tenia algo de bello color plateado en su pecho y axilas, pero eso solo hacía que aquellos increíbles músculos lucieran más deseables.

El estar en presencia de algo tan impresiónate me hizo dudar, no pude hacer otra cosa mas que mirar aquel glorioso cuerpo, pero parece que al final el señor Frederick noto mi timidez.

“¿Qué ocurre? ¡No me digas que mi cuerpo te termino intimidando! Ya te dije que voy a complacerte.” Dijo mientras flexionaba mostrándome aquellos poderosos brazos. “Nunca en mi vida hice esto antes, te estoy ofreciendo todo mi cuerpo, algo que ninguna mujer en mi vida le di, quiero que un alquimista saboree mi cuerpo”

Después de decir aquello, el señor Frederick llevo sus manos detrás de su cuello mostrándome su pecho en todo su esplendor y tenso su cuerpo para que pudiera ver mejor sus poderosos músculos, tenía una sonrisa engreída muy sexy.

Lentamente me acerque a él y dudando un poco extendí mis brazos para tocar sus enormes pechos formados a través de un fuerte entrenamiento. Como me estaba tardando, al final el acercó más su cuerpo y pude sentir su carne caliente. Lentamente empecé a acaricia y sentir aquel carnoso cuerpo mientras el señor Frederick soltaba gruñidos de placer.

“Si, ¡Exactamente asi!” Dijo Frederick con una voz excitada. “No se porque, pero tu toque se siente mejor que el de cualquier otra mujer que haya conocido. Tócame todo lo que quieras, hazme cuanto desees”

Aquellas palabras solo me pusieron mas caliente por lo que termine empezando a lamer su cuerpo mientras recibía una ligera risa de aprobación.

Lentamente hice que el señor Frederick se acostara, y mientras esta volvía a poner sus manos detrás de su cuello, yo me acostaba sobre el y comenzaba a saborear todo su torso. Después de un rato, termine acostado sobre el señor Frederick abrazándolo como un náufrago a un enorme tronco en el mar, mientras besaba apasionadamente su cuello.

“Oye chico” Dijo el mientras aun devoraba su cuerpo. “eres gay, ¿no es cierto?”

“¿eh? Si… ¿hay algún problema con eso?” Dije con un tono irónico teniendo en cuenta que estaba sobre el, acariciando su cuerpo.

“¿no te gustaría entonces montarme?” Pregunto Frederick ofreciéndome aquella oportunidad tan extraña “Ni en sueños dejaría que ningún hombre me montara, pero siendo que tu eres un caso único, te daré mi culo para que lo uses como quieras”

“Vaya, esa es una opción realmente tentadora, pero ahora tengo otras ideas ¿habrá algún problema si decido tomar esa oportunidad después?”

“¡Claro que no! Puedes tomarla cuando quieras, mi culo siempre va estar para ti en el mismo sitio ¿no? ahora haz solo lo que te plazca conmigo”.

Una vez mas lleve mi mano hacia su entrepierna y arriba de el comencé a acariciar su pene mientras el señor Frederick soltaba una risa picara. A través de su pantalón ya podía sentir lo enorme que era.

“Parece que mi amigo de abajo esta tan dispuesto a complacerte como yo ¿pero estas seguro de poder con el? Normalmente las chicas con las que salía, por muy zorras que fueran, tenían problemas con el.”

Interesado, baje su cremallera, y como pude libere su pene encerrado. Realmente quede sorprendido. Su pene debía medir alrededor de 17 centímetros y era muy grueso. Realmente impactado, lentamente me acerqué a el y comencé a lamerlo. Cuando finalmente comencé a hacerlo, por fin el señor Frederick soltó un gemido de placer. Incluso a la hora de gemir trataba de sonar masculino.

Frenéticamente comencé tragar aquel enorme pensé, el señor Frederick solo continúo gimiendo mientras trataba de moverse lo menos posible.

“Maldición… Chico, tu realmente tienes algo único. Puede que sea porque eres un alquimista, pero este sentimiento que me provocas cuando me tocas, puede que sea amor…”

“¿y estas bien con eso?” Dije deteniéndome de vez en cuando para hablar. “¿te parece correcto enamorarte de un hombre?”.

“Claro que no, pero tu eres diferente. Probablemente seas la única persona por la que he sentido algo así”.

Continúe dándole una mamada y gracias aquellas palabras confusas producto del retorcido elixir del amor que había creado, termine provocando que rápidamente se viniera en mi boca soltando una gran carga. Yo con gusto trague el semen que pude y al final caí boca arriba sobre el mientras liberaba mi pene.

“¿te importaría masturbarme?”

“¡Con gusto! Dijo el mientras llevaba un de sus enormes manos a mi pene y comenzaba a mover su mano de arriba a abajo. Tener la mano tan grande de Frederick hizo que me corriera rápidamente y sin que yo se lo digiera, el tomo el semen que deje en su mano y se lo llevo a la boca tragándolo.

“Vaya… es la primera vez que pruebo el semen de otro hombre y la verdad es que el tuyo sabe increible”

Yo me voltee con una sonrisa y acaricie su pecho con mi cachete. Estar arriba de el se sentía tan agradable. Al final el mismo me rodeo con sus brazos entendiendo que disfrutaba estar encima de él.

“Bueno, decir que eso me gusto se queda corto. ¿Qué quieres hacer ahora?” Pregunto Frederick mientras yo jugaba con su barba.

“Tengo algunas ideas, pero por ahora simplemente quiero tomar una sienta arriba de ti, no dejes que duerma demasiado…”

El asintió y me permitió tomar una siesta encima de su pecho. Cuando me desperté me encontré a el acariciando cariñosamente mi cabeza. por los rayos naranjas del sol que entraban por una ventana, asumía que ya era tarde.

“¿Dormiste bien?” Pregunto el con una sonrisa.

“¡Y que lo digas! Aunque… creo que termine recargando energías para hacer algo mas…”

“Te escucho, parece que por alguna razón no me canso de ti”

“Dime Frederick ¿Qué opinas con dejar que otro hombre que no sea yo te lo haga?"

“¡Cielos! ¡Por mucho que te ame no dejaría que otro hombre me montara! Al único al que le daría mi culo es a ti” Dijo en un tono molesto.

“¡Vamos! Realmente me complacería ver a otro hombre metiendo su pene en ti, no sabes cuando lo haría…” Dije mientras trataba de poner toda la ilusión que podía.

Parece ser que mi tono de voz suplicante tubo un efecto exitoso en Frederick ya que comenzó a dudar un poco.

“Siendo sinceros, de mi parte no me gustaría, pero si realmente lo quieres, entonces…”

Aquella mirada de nerviosismo y tono de duda hacia verlo realmente adorable.

“¡No te preocupes! ¿Qué te parece mejor hacer lo contrario? Hacérselo a otro hombre mientras yo te miro.”

“Bueno, eso no suena tan mal. Si realmente quieres que lo haga entonces lo hare ¿pero a quien exactamente?”

Con entusiasmo me levante y lo ayude a el que se levantara. Le pedí que solo volviera ponerse el pantalón y se pusiera el saco si la camiseta para así ver mejor su pecho. Busqué en mis cosas y con una sonrisa encontré una porción extra de aquellos polvos.

Con Frederick a mi lado, juntos avanzamos por el jardín. Realmente era una sensación extraña el que el me siguiera por voluntad propia, algo realmente refrescante.

Después de un rato caminando, en una zona bastante apartada encontramos a Alejandro arreglando una parte del césped. Trabajando de forma ardua lucia realmente sexy como siempre.

Cuando el nos vio a ambos acercarnos realmente se sorprendió, en especial por la presencia del señor Frederick que tenía su pecho al descubierto. Con una sonrisa mal intencionada me acerque a el, y cuando este estuvo lo suficientemente cercas sople una vez mas aquellos polvos sobre el. De nuevo el comenzó a toser, pero el proceso termino mas rápido que la vez anterior y comenzó a tambalearse con ojos completamente perdidos.

“¿Qué le has hecho a ese hombre?” Pregunto alarmado Frederick.

“Acabo de usar unos polvos que lo ponen en un estado muy susceptible. Como esta ahora, aceptara y incluso disfrutara cualquier cosa que le hagamos” Dije mientras me acercaba a Alejandro y comenzaba a acariciar su pene atreves de sus pantalones.

“ese hombre es un antiguo trabajador de Laudrec, lo conozco desde hace mucho. ¿El hacerle algo en ese estado no seria violarlo?” Pregunto preocupado.

“¿Qué importa? Tampoco es como que vayamos a lastimarlo, demasiado… además el realmente lo va disfrutar. Sabes, realmente me haría ilusión que tu violaras a este hombre…” Dije una vez mas en aquel tono de ilusión.

Frederick dudo un largo rato, pero al final con un rostro decidido, levando a Alejandro y lo cargo en su hombro como un simple costal. Por su parte, Alejandro lucia extrañamente sonrojado por ser cargado por un hombre tan fuerte.

“Llevémonoslo a un lugar más íntimo” Dijo el mientras comenzaba a avanzar como si nada cargando a Alejandro.

Una vez mas, regresamos dentro de aquel vestidor solo que esta vez entramos tres.

Frederick puso a Alejandro en el piso y yo cerre la puerta para encargarme que el ruido no saliera.

Repentinamente y usando sus poderosos brazos, Frederick comenzó a romper la camiseta de Alejandro mostrando su bien formado pecho. Después de eso y de forma mas impresionante rompió su pantalón y quito su ropa interior desnudándolo en un momento. Alejandro tenia una mirada perdida pero un rostro sonrojado.

“¿dices que te excitaría que violara a este chico? Nunca se lo he hecho a un hombre, pero si tu tanto lo quieres entonces lo voy a hacer gritar de placer.” Dijo mientras se quitaba el saco y acomodaba a Alejandro boca abajo y liberaba su enorme pene.

Buscando en los alrededores solo encontramos protector solar que Frederick uso como lubricante en su pene y en el culo de Alejandro. Una vez todo listo el metió lentamente la punta de su pene y mientras mas lo metía Alejandro temblaba recibiendo aquel enorme premio. Aquella extraña sonrisa y gemidos de placer en Alejandro me hacían pensar que quizás realmente había disfrutado lo de anoche y deseaba mas. Cuando su pene estaba ya casi completamente adentro, los ojos de Alejandro estaban en blanco del placer. Lentamente Frederick comenzó a meter y sacar su pene mientras los gemidos de Alejandro aumentaban en número y intensidad. Este estaba empinado y con el trasero levantado mientras era fuertemente penetrado, por lo que antes de que Frederick iniciar con mas velocidad llevo una de sus manos a la cara de Alejadro y hizo que este chupara uno de sus grandes dedos mientras el comenzaba a penetrarlo mas duro. De manera progresiva, al final Frederick estaba penetrado de forma rápida y fuerte a Alejandro mientraseste chupaba su dedo como un bebe.

“El culo de este sujeto es muy apretado, al final si que lo estoy disfrutando” Dijo Frederick con una sonrisa mientras tomaba a Alejandro por los pelos de su extensa cabellera y lo jalaba obligándolo a dejar caer la cabeza mientras era penetrado más duro. Los gritos de placer de Alejandro eran algo increíble de escuchar.

Yo me acerque y saque mi pene, cuando Frederick entendió mis intenciones, con una sonrisa soltó la cabeza de Alejandro y yo la tome obligándolo a que se tragar mi pene.

“¡Esto se siente mas increíble de lo que hubiera podido imaginar! ¡Vamos a llenar a este hombre con todo nuestro amor muto!” Dijo Frederick mientras se estiraba para besarme mientras el seguía penetrando a Alejandro y yo seguía haciendo que se tragara mi pene. Ese momento realmente fue increíble y Frederick realmente parecía poner un mismo empeño en penetrar a Alejandro y en besarme, dejando en claro que yo seguía siendo su prioridad.

De forma combinada los tres nos corrimos, yo y Frederick adentro de Alejandro y este en el piso. Cuando termine ambos sacamos nuestros penes y para mi sorpresa, Alejandro que había caído al piso fue levantado por Frederick quien lo beso a la fuerza con la intención de tragar todo el semen que yo había dejado en su boca.

“Me lo merezco mas que este chico” Dijo el con un tono engreído mientras limpiaba la boca de Alejandro con su lengua. Una vez acabo, dejo su boca limpia y lo soltó dejándolo otra vez en el piso con una sonrisa retorcida y un rostro muy sonrojado.

Frederick al final soltó una profunda carcajada. “¡Vaya! Tal y como esperaba de un Alquimista, lograste volver a este chico una verdadera puta, por su rostro diría que le encanto todo lo que le hicimos.”

“Si, tienes razón” Dije mientras miraba ligeramente interesado a Alejandro.

La cantidad de polvos que había usado en el era la misma que la de la noche anterior por lo que debería de aun tener gran parte de su cerebro aun despierto.

“Dime Alejandro ¿Qué opinas de lo que te hicimos?”

“¡Lo ame!” Dijo el con algo de dificultad mientras permanecía en el piso. “No sé cómo ocurrió esto, pero cuando desperté sentía una extraña necesidad indescriptible que trate de saciar masturbándome en la mañana, y no es hasta ahora que mi trasero fue llenado de esta forma que comprendo que de alguna forma era esto lo que quería. ¡Que un hombre como el señor Frederick me hiciera esto a mí, un simple jardinero, se siente como un sueño!”

Parecía que el efecto tranquilizador de los polvos sumado con sus capacidades que intensificaban las sensaciones había hecho que sin que Alejandro lo supiera, se volviera adicto a los penes grandes, oh quizás sin saberlo siempre había tenido eso dentro de el.

Una vez más Frederick volvió a reírse y poniendo su brazo alrededor de mi cuello me atrajo a el haciendo que me sonrojara, los efectos del elixir en el realmente hasta ahora habían provocado el resultado que más me había satisfecho, casi podria decir que fue una obra maestra inesperada.

“Este chico es divertido, quizás le pida a Laudrec que me deje llevármelo a mi hogar para divertirme más con el”

“Eso podría ser un poco sospechoso, además el efecto de los polvos desaparecerá en la mañana con el no recordando nada de todo esto mas que su cuerpo sintiéndose muy bien”

Frederick se sentó apoyándose en una pared y Alejandro y yo nos pusimos a su alrededor recargándonos en su enorme pecho siendo al final abrazados por sus fuertes brazos. descansamos en la confortante y extraña protección de aquel hombre hasta que Alejandro cayo inocente.


Esperamos a que se oscureciera afuera y al final nos vestimos. Recibiendo la ayuda de Frederick, este cargo en sus brazos a un inconcinete Alejandro de una manera extrañamente tierna, parecía que se había encariñado con el o algo parecido. Lo llevamos hasta su casa y lo dejamos en esta de la misma forma que ayer en su cama, como despedida Frederick le dio un beso en su boca antes de irnos. Salimos y muy de buen humor aspire aquel excelente aire nocturno.

“¡Este sin duda fue un día interesante!” Dije con un tono de voz muy animado “Creo que iré de vuelta a mi almacén, espero que podamos divertirnos así después tu y yo”

“¡Por favor! ¿realmente quieres terminar tan rápido? Si así lo quieres entonces no pondré más peros, pero al menos deberías de dormir esta vez conmigo dentro de la mansión. Las reuniones de Laudrec suelen obligarlo a quedarse en hoteles de la zona por lo que no regresara hasta pasado mañana y como ya lo escuchaste soy bien conocido y bienvenido dentro de esta mansión. Hay un cuarto de huéspedes donde nos podemos quedar, y… quien sabe, puede que antes de dormir nos divirtamos un poco más”

El efecto del Elixir en Frederick había provocado que se enamorara locamente de mi y que además su personalidad fuera bastante influenciable si era con la intención de asi lograr complacerme mejor. Realmente nunca había estado en una relación real por lo que sentir un amor de este tipo de un hombre tan varonil como el era algo que quería saborear tanto como pudiera.

Termine decidiendo aceptar su oferta y el me guio hasta enfrente de la mansión. Estaba muy nervioso ya que en todo este tiempo solo había vagado alrededor de esta y nunca me había acercado tanto, pero Frederick notándolo se empeñó en guiarme en todo momento.

Llegamos alas puertas de la mansión donde había a los alrededores varios guardias que por sus reacciones de desinterés parecían ya conocer que el señor Frederick era alguien bienvenido en la mansión. Frederick saco una llave de aspecto elegante y abrió las puertas para que ambos pasáramos.

Esta era la primera mansión que visitaba, pero incluso sin un conocimiento previo podía quedarme impactado por lo increíble que era.

“¿Te impresiona este sitio? ¡Solo espera y puede que convenza a Laudrec para que me deje llevarte a mi hogar para que ves algo más impresiónate!”

Un hombre vestido con un traje elegante de mayordomo se acero a nosotros y le hizo una reverencia extraña al señor Frederick. Este hombre parecía tener la misma edad que Frederick solo que un cuerpo menos grande y robusto, aunque modestamente formado. Tenia un pelo color castaño bien peinado y un bigote que lo hacía lucir más elegante.

“Señor Frederick es un gusto tenerlo aquí, el señor Laudrec me aviso de la posibilidad de que usted pudiera quedarse hoy aquí por lo el cuarto de huéspedes ya esta listo para usted.” Dijo el mayordomo con una voz profunda y elegante.

Frederick asintió. “Como ya habrá notado voy a pasar un rato con el Alquimista de Laudrec, imagino que no le importará si comparto la hospitalidad de mi buen amigo con el ¿verdad?” Dijo Fredrick avanzando sin esperar una respuesta llevándome consigo. El mayordomo que no pudo responder simplemente me miro ligeramente extrañado para después ir a otro sitio.

Con la guía de Frederick fui llevado hasta una elegante mesa donde el ordeno deliciosa comida traída por otros sirvientes la cual comí gustoso junto a mi secreto amante.

“Asegúrate de comer lo suficiente para recuperar energías” Dijo el con un tono pícaro.

Esto era verdaderamente conveniente, como el elixir solo había provocado que se sintiera potentemente enamorado por mi, no había necesidad de pedirle que disimulara, el entendía perfectamente cuando debía hacerlo.

Frederick les hizo una seña a los demás sirvientes para que se marcharan dejándonos comer solos y aligerando la presión de los alrededores que sentía. Continuamos comiendo en silencio unos segundos hasta que se me ocurrió decirle una idea.

“Aquel mayordomo realmente me llamo la atención, creo que quizás deberíamos…”

“¿Aquel sujeto? Creo recordar que se llama Hervest, le ha servido a Laudrec por mas tiempo que nadie y comparte al igual que la mayoría de los miembros de esta mansión una pretenciosa elegancia y orgullo. Creo que si que seria divertido hacer que un tipo orgullso como ese terminara como aquel jardinero” Dijo Frederick riendo entre dientes mientras masticaba su comida.

“…¿Qué me puedes decir de la familia del señor Laudre? Este sitio es muy grande y esta lleno de personal, pero no parece haber ningún hijo o esposa suyo aquí”

“Laudrec es un hombre ocupado por lo que tiene otros sitios donde quedarse, su familia vive en otro lugar, pero ocasionalmente vienen aquí. El tiene una esposa, un hijo mayor y dos chicas aun menores”.

Continúe comiendo mientras pensaba en lo absurdamente rico que era Laudrec y en como también debía de serlo Frederick. Cuando termine, dejamos los platos y cubiertos en la mesa y revise que un me quedaran los suficientes polvos para intentar algo. Fuimos hasta unas escaleras donde nuevamente nos topamos con aquel mayordomo.

“¿hay algo mas en lo que pueda ayudarlos señores?” Pregunto el mayordomo Harvest con su típico tono elegante pero servicial.

“Sobre eso, vamos a hacer algo y puede que en unos momentos necesitemos de algo de asistencia, nos vendría bien que vinieras en ese momento." Le dijo Frederick en un tono algo sospechoso.

Harvest asintió y juntos subimos las enormes y anchas escaleras. El segundo piso estaba lleno de una cantidad mareante de puertas que sin duda sin la compañía de Frederick me habría perdido. Llegamos hasta una elegante puerta que al abrirla y pasar me dejo ver una enrome y elegante habitación con una gran cama.

“Bueno… creo que ahora solo toca esperar a que llegue el postre” Dijo Frederick dirigiéndome una encantadora sonrisa.

“Si, parce que si” Respondí con una sonrisa alegre.

Esperamos un rato en silencio. mientras tanto observe fascinado los alrededores de la habitación y el como una simple habitación para huéspedes podía ser tan lujosa, era algo realmente increíble.

Escuchamos un toquido en la puerta y Frederick abrió pidiéndole a Harvest que pasara.

“Entonces ¿Cómo puedo ayudarlos?”

Repentinamente le sople aquellos polvos en la cara provocando que esta casi se callera, pero antes de eso Frederick lo atrapo y lo apretó contra su pecho impidiendo que se moviera. “Bueno ¡creo que ya es hora de disfrutar de nuestro postre!” Dijo Frederick con una sonrisa maliciosa. Harvest confundido tosió un rato mientras lentamente sus ojos se nublaron siendo retenido por unos brazos muy fuertes, Frederick al final lo soltó. Extrañamente Harvest permaneció parado de forma recta sin tambalearse.

“Vera señor… la verdad es que me encuentro bastante caliente, pero seria molesto salir para solucionarlo, asique pensamos que usted podría encargarse de eso” Dije en un tono burlón.

El mayordomo guardo silencio unos momentos, pero al final asintió “Entiendo, ¿exactamente que puedo hacer?” Pregunto el en un tono sorprendentemente claro, pero con unos ojos apagados. Parecía ser que su forma servicial de ser estaba fuertemente grabada en su conciencia.

Mire a Frederick, pero este solo movió los hombros. “Complácete, puedes hacerle lo que quieras incluso si quieres que no interfiera, además, estoy interesado por ver a este tipo tan pretencioso actuando de formas interesantes”

“Creo que me vendría bien un stripper ¿cree poder darme ese tipo de servicio?”

La propuesta intereso a Frederick y Harvest guardo silencio unos segundos.

“Se un poco sobre eso, no si pueda lograrlo como desea, pero si así lo quiere entonces dare mi mejor esfuerzo.” Dijo el mayordomo con una voz neutral.

Frederick interesado se apartó apoyando su espalda en una pared con los brazos cruzados mientras se limitaba a únicamente observar.

El mayordomo se llevo las manos detrás del cuello y sorprendiéndonos a ambos empezó a mover las caderas de una forma realmente hábil. Lentamente mientras movía sus caderas comenzó a pasar sus manos por todo su cuerpo dándome una imagen realmente exótica al ver a un hombre de aires tan elegantes bailando como un sexy stripper.

Lentamente inicio a quitarse parte de su uniforme y de forma dramática se quito la camisa sorprendiéndome con un cuerpo marcado. aunque su cuerpo no se equiparaba ni de lejos al glorioso cuerpo Frederick, era casi tan bueno como el de Alan. Dejando un moño negro sobre su cuello continúo bailándome mientras pasaba sus manos por todo su cuerpo, aquella mirada seria en el ahora lucia realmente atractiva.

Llevándose una vez mas las manos detrás del cuello, se acercó lentamente a mi levantando su entrepierna con la clara intención de que bajara su cremallera. Yo con gusto y para darle mas calor al momento lo hice lentamente agachándome, y una vez hecho baje un poco sus pantalones. Harvest puso sus manos detrás de mi cabeza y me atrajo hacia su entrepierna donde me restregó en su ropa interior donde ya podía sentir su pene duro. El continúo moviéndose mientras aun restregaba mi cabeza en su entrepierna y yo pude aspirar aquel aroma agradable y elegante que emanaba de el, era una interesante fusión de alguna colonia y el aroma de una ropa bien lavada. Un rato mas el me levanto y me hizo que me acercara mas a el hasta estar pegados, y dándome la libertad, me dejo que pasara mis manos por su trozo desnudo. Realmente estaba impresionado por lo bien que había logrado calentarme, tenia un cuerpo muy sexy y ahora tenia la curiosidad de donde había aprendió ese tipo de movimientos.

Realmente fue un infierno ardiente cuando el tomo mis manos poniéndolas en sus caderas y lentamente las hizo bajar por estas dejándome sentir su caliente cuerpo mientras curvear hasta que ambas de mis manos llegaron a su entrepierna. Sin voluntad para nada mas que apretar su pene a través de su ropa interior, el continuo bailándome.

“¿lo estoy haciendo bien señor?” Me pregunto el en un tono neutral.

“No esta mal, pero creo que voy a terminar pidiendo mas de tu cuerpo” Dije mientras sacaba mis manos y lo atraía para un beso.

El con sus brazos me rodeo alrededor de mi cuello y yo lentamente baje mis manos hasta apretar su trasero. Debo admitir que aquel beso francés que tuvimos fue uno de los mejores que jamás nadie me hubiera dado. Aunque su bigote era algo molesto, ya me había acostumbrado a esa sensación con la frondosa barba de Frederick por lo que no hice mas que dejarme llevar por la increíble habilidad con la lengua de Harvest.

Yo era solo un principiante en ese tipo de placeres y Harvest me estaba tratando con una profesionalidad ala que yo apenas si había experimentado algo parecido recientemente, por lo que debido a lo increíble del momento y al como no podía cansarme de algo así, sumado al estado de obediencia de Harvest, perfectamente si yo no pedía nada mas, habríamos continuado besándonos de esa forma por horas. Al final nos besamos por 6 minutos enteros y fue solo Frederick el cual estaba mirando a un lado con la ceja alzada que finalmente aparto a Harvest de mi jalándolo de su pantalón y atrayendolo de nuevo a su pecho.

Yo me encontraba ahora molesto por que hubiera arrebatado a aquel amante celestial, pero el solo me miro con una sonrisa engreída.

“Parece que el mayordomo resulto ser un excelente stripper. Pero no te preocupes, creo que puedo darte algo mejor.” Dijo Frederick mientras ponía las manos de Harvest en su cuerpo y este comenzaba a mover sus caderas de manera similar a Harvest.

Harvest pareció entender rápido la idea y pese a la diferencia de los hombres, en sincronía ambos comenzaron a mover sus cuerpos de una manera increíble mientras lentamente el mayordomo le quitaba de una forma dramática la ropa a Frederick. Ya mas de una ves lo había visto desnudo, pero debo de admitir que realmente fue increíble ver como lentamente su cuerpo iba siendo despojado de ropa mientras el lo movía y pasaba sus manos por el cuerpo del otro hombre. Cuando el pecho de ambos finalmente estuvo descubierto, ambos moviéndose en una sexy sincronía bajaron sus manos por las caderas del otro mientras se daban un beso. Desde mi perspectiva pude ver como Harvest trataba de volver a ofrecer la misma increíble calidad ala hora de besar a Frederick, pero parecía que había algo en este nuevo hombre que hacia lucir al mayordomo más sumiso que conmigo al entender que ahora estaba con un profecional.

Después de un beso no tan largo como el que tuvimos, ambos bajaron sus pantalones y con una mano sacaron el pene del otro y comenzaron a masturbarse. Aquella organización de ambos me tenia anonadado, todo esto me estaba dejando sin aliento y sin duda era algo que yo jamás en mi poco conocimiento habría podido pedir personalmente. Cuando el pene de ambos estuvo suficientemente duro, ambos hiceron que estos se pegaran y ahora subieron ambas manos para comenzar a pasarlas una vez mas por la cadera del otro mientras se besaban y sus penes palpitaban al tocarse. No sabia si lo que estaban haciendo era algo entre ellos o únicamente para mi disfrute. Frederick al final abrazo a Harvest levantándolo y lo llevo hacia la enorme cama tumbándolo en esta.

“Harvest, basta del espectáculo, ahora te voy a volver mi puta” Dijo Frederick mientras Harvest asentía lentamente. “Únetenos cuando quieras” Me dijo a mi con la voz mas sexy que hubiera escuchado nunca mientras comenzaba a subirse ala cama gateando.

Ahora Frederick se puso encima de Harvest y ambos iniciaron a tener sexo frente a mi. ya sabía que Frederick obviamente no se dejaría montar, pero ver a un hombre tan grande como el encima de otro hombre era algo increíble. No tardaron mucho en hacerse sonar los fuertes gemidos de placer del mayordomo, y al poner atención me percate que había una sonrisa orgullosa en el rostro de Frederick, era como si se jactara que su habilidad era suficiente para hacer estremecerse de placer a un hombre tan recto. Estaba siendo tan brutal que la cama pese a su calidad estaba rechinando de forma alocada y los gemidos de Harvest se estaban distorsionando por como de forma mas motivada estaba siendo penetrado.

Con algo de timidez me acerque temiendo arruinar un momento tan caliente, pero apenas me subí ala cama y al acercarme mas, Frederick paro de hacer temblar a Harvest con su pene y se hizo a un lado con una sonrisa triunfante dejándome ver mejor como había dejado al orgulloso mayordomo. Este se encontraba recostado en la cama con un rostro nublado por una razón diferente a los polvos, estaba babeando y su rostro que parecía al principio tratar de haber mantenido la compostura, había cedido ante el placer.

“¡No pare por favor!” Dijo Harvest con la voz mas suplicante que hubiera escuchado antes. Claramente Frederick lo había domado.

Frederick acaricio cariñosamente mi pelo para motivarme. El volteo a Harvest a un lado y se acostó de su lado trasero preparándose para hacerlo retorcerse de placer de nuevo . Al principio me costo entenderlo, pero finalmente entendí que Frederick me había hecho un espacio para cogerme a Harvest junto a el. De el otro lado libre de Harvest me acosté y comencé a besarlo mientras hacia que nuestros penes se frotaran, pero este ahora se dejo llevar por mi ya que del otro lado Frederick lo estaba haciendo perder la razon con su pene dentro de su trasero. La cama rechino mas fuerte y de vez en cuando en ese mar de placer extendía mis manos para sentir la enorme espalda y el delicioso trasero de aquel enorme papi que había sin mucho esfuerzo domado con su pene a un hombre que lucía tan orgulloso y elegante. Una vez mas nos corrimos los tres, Frederick dentro del trasero de Harvest y Harvest y yo sobre el pecho del otro. Frederick volteo a Harvest para tenerlo de frente y comenzó a limpiar todo mi semen de su pecho, yo solo me rei y al final los tres terminamos durmiendo juntos. Hervest y yo terminamos durmiendo en el gran pecho de Frederick uno de cada lado, yo del lado derecho siendo abrazado amorosamente por el y Harvest por el lado izquierdo abrazándolo como si fuera un dios en la tierra.

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